La nueva normativa de bienestar animal que acaba de entrar en vigor obliga a los camiones que transportan toros durante más de ocho horas a disponer de navegador GPS, aire acondicionado y un habitáculo individual con bebida y comida.
El GPS permite a los agentes de SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza) localizar cada camión en todo momento y verificar que las condiciones del transporte cumplen con los requisitos.
Además, la incorporación de unos ventiladores especiales permitirá que la temperatura interior del camión no exceda los 30ºC.
Ramón Sastre, un transportista de Salamanca, confirma a EFE que para cumplir con estas obligaciones han tenido que gastarse unos 2.000 euros por camión.
De esta manera, los toros de lidia no tendrán que sufrir las condiciones deplorables con las que son transportados los animales a los mataderos: un calor inhumano o un frío inaguantable, muy poco espacio y la falta de comida y de bebida, todo durante largas horas de camino en las que los animales son conscientes de que les espera lo peor. Estos toros llegarán a las plazas en unas condiciones que les permita su bienestar, aunque no su vida, pues seguirán estando de camino a la tortura y a la muerte que se puede encontrar en cualquier plaza de toros.